Manuel Ciudad completa en un nuevo ensayo la evolución histórica de la villa en los siglos XV y XVI

image· Merced a nuevos documentos que el Ayuntamiento ha recabado de diferentes archivos y que ha puesto a disposición del investigador

Argamasilla de Calatrava sigue recuperando su historia y en próximas semanas verá la luz un libro que es fruto del interés del Ayuntamiento y de su alcaldesa, Jacinta Monroy, por remontarse a la primera mitad de la Edad Moderna de la mano del investigador y especialista en estas cuestiones Manuel Ciudad.

‘Historia de la Villa de Argamasilla de Calatrava (siglos XV y XVI)’ es el título de esta monografía que verá la luz próximamente y en la que su autor se ha zambullido en nuevos documentos históricos que el Consistorio ha puesto en sus manos, además de los que él mismo ha consultado en fondos como el de la Real Chancillería de Granada.

Unos documentos que perfectamente, de una manera ordenada y meticulosa, le ha facilitado Toñi García, directora de la Biblioteca Pública ‘Medrano’ y celebra que la población tenga en su poder unos documentos tan valiosos desde el punto de vista histórico que le han permitido redactar un trabajo bastante detallado.

Ciudad recuerda que el origen del asentamiento rabanero se sitúa en el siglo XIII, particularmente a finales, en un contexto en el que el entorno alumbra también otros enclaves como Puertollano, Almodóvar, Caracuel, Cañada, Aldea o Calzada en el marco de la Orden de Calatrava, la Encomienda y la Obrería de Calatrava.

En el libro, Manuel Ciudad habla del término municipal y la villa, de sus comunicaciones, ermitas, zonas cultivables, zonas de monte y su aprovechamiento, edificios principales y la iglesia, aportando como cuestiones novedosas en relación a otros estudios también asuntos como las rentas y cuestiones económicas, las posesiones, las funciones de los clérigos, todas las jerarquías que tuvieron intereses en la villa, la descripción de casas de la Encomienda, adjunta un croquis o plano del trazado urbano en base a documentación, las ermitas, la casa dela tercia, o la calle mayor que ya existía, sin desdeñar la sociedad, la hidalguía o las luchas por poder municipal.