Argamasilla de Calatrava inicia los trabajos para confeccionar un Plan de Igualdad

image· Con la contribución del Ayuntamiento, el Centro de la Mujer y la organización sin ánimo de lucro Inciso Integración

El Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava ha iniciado el proceso para implantar un Plan de Igualdad en el municipio, algo para lo que la Concejalía que dirige Laura Domínguez, cuenta con la cooperación de las profesionales del Centro de la Mujer y la participación de la organización sin ánimo de lucro Inciso Integración.

El proyecto supone concretar la aplicación de políticas de igualdad al constatar ventajas tales como dar una respuesta real a la normativa vigente, respaldar y posibilitar la justicia social y la auténtica democracia, ofrecer servicios de mayor calidad, favorecer el desarrollo de poblaciones como la rabanera o mejorar la eficiencia económica.

Directrices ante las cuales, conforme al diagnóstico efectuado por la citada entidad, “hace falta formación en igualdad, por un lado, para aprender a observar la realidad circundante con perspectiva de género y poder hacer un análisis real y, por otro lado, que hay que implementar medidas para evitar tal segregación”, señala Domínguez.

Otra línea de trabajo para este próximo Plan de Igualdad de Argamasilla de Calatrava va a ser mejorar y ampliar los registros del personal, “con nuevos ítems que nos aporten más información y así poder hacer un análisis más completo”.

Y dar respuesta, asimismo, a “nuestra apuesta política por implementar la igualdad de una forma más sistemática y ordenada, independientemente del signo político, lo que es muy importante a la hora de hacer real el plan de igualdad”, añade la concejala.

La Ley de Igualdad, en el artículo 46, define un ‘plan de igualdad’ como “un conjunto ordenado de medidas adoptadas después de realizar un diagnóstico de situación, tendente a alcanzar en la empresa la igualdad de trato entre mujeres y hombres y a eliminar la discriminación por razón de sexo”, estableciendo los objetivos concretos a alcanzar, las estrategias y prácticas a adoptar para su consecución y los sistemas de seguimiento y evaluación de los objetivos fijados.

Desde el Consistorio rabanero se constata que, a pesar de que la Constitución Española de 1978 reconoce expresamente el derecho a la igualdad y a la no discriminación por razón de sexo, los progresos alcanzados no han sido suficientes para superar obstáculos que dificultan su plena efectividad y que derivan, esencialmente de la concepción tradicional de la división de papeles entre el hombre y la mujer en la sociedad.

Se valoran, no obstante, cambios importantes en los modelos familiares y en las formas de convivencia, así como una evolución en las relaciones hombre-mujer en el ámbito doméstico, produciéndose una paulatina flexibilización de los roles asignados a uno u otro sexo.

Pero se propugna una plena equiparación también para otros ámbitos, para que así, por ejemplo, no siga produciéndose la incorporación de las mujeres al mercado laboral en condiciones de desigualdad y discriminación, de manera que se ve necesaria una acción normativa dirigida a corregir estas situaciones.