María José Maestre, Eva María Ruiz, Antonia Sánchez y el Proyecto ‘LIBRES’, Premios ‘Violeta’ 2020

  • Entregados ayer tarde en una gala a la que contribuyeron centros docentes
  • Monroy y la directora provincial de Igualdad apelan a la reivindicación del 8-M

María José Maestre, Eva María Ruiz Pascual, Antonia Sánchez García y el Proyecto ‘LIBRES’ a través de sus jóvenes partícipes Celia Monroy Sánchez, Beatriz Patiño, Patricia López Hernández, Jorge Sánchez Doctor, Manuel Muñoz Lozano y Miguel Ángel Molina de la Rosa, han sido este año galardonados con los Premios ‘Violeta’ 2020.

Distinciones que, en su segunda edición, han vuelto a reconocer a quienes en Argamasilla de Calatrava han destacado en el día a día por su contribución personal y profesional en el fomento de la igualdad de género en la sociedad y, desde este punto de vista, también a mujeres que dan lo mejor de sí mismas en el mundo de la empresa.

Así lo ponía de manifestó Jacinta Monroy, quien felicitaba a las técnicas del Centro de la Mujer y a la concejala del área, Lidia Fandiño, que “hacen una gran tarea todos los días, pero en especial hoy [por ayer] en esta gala donde nos ponemos de largo para reconocer a mujeres que han dedicado toda la vida a ser autónoma y a trabajar”.

La alcaldesa hacía extensiva su felicitación a “los chicos y las chicas del Instituto que logran la igualdad en las aulas”, poniendo de manifiesto la necesidad de hacer de ello entre “una realidad, porque todavía queda mucho por hacer, aunque legalmente y la propia Constitución diga que todos somos iguales”.

Palabras que suscribía la directora provincial de la Consejería de Igualdad, Manuela Nieto-Márquez, quien con motivo de este acto en torno al 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, alababa la iniciativa del Ayuntamiento con estos premios, cuya propuesta plantea el Centro de la Mujer y hace suya el Consejo Local de la Mujer.

Además de felicitar a todas las personas premiadas y quienes hacían posible el acto, alababa al Consistorio rabanero “por hacer políticas públicas municipales transversales, para lograr que este municipio sea cada vez más igualitario y más solidario”, recalcando que el Gobierno de Castilla-La Mancha articula los planes de igualdad en la Educación.

Y Lidia Fandiño, que daba luego lectura al manifiesto emitido este año por el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, enfatizaba acerca de los “muchos obstáculos que antes las mujeres teníamos incluso para trabajar, pero esto hay que ir poco a poco quitándolo”, animando a perseverar contra “desigualdades que seguimos sufriendo”.

En cuanto a los premios entregados, el Violeta a la Empresaria del Año se otorgaba a María José Maestre, de Muebles Maestre; a la presidenta de la Asociación de Empresarios y Empresarias de Argamasilla de Calatrava, Eva María Ruiz Pascual; y el Violeta a la Trayectoria Profesional fue recogido por Antonia Sánchez García.

En cuanto al otorgado al Proyecto ‘LIBRES’, cabe referir que fue una propuesta emanada desde el Centro de la Mujer, junto con el equipo directivo del Instituto de Educación Secundaria ‘Alonso Quijano’ pusieron en marcha el curso pasado con el objetivo de prevenir la violencia de género en parejas adolescentes.

En la cita tuvieron presencia preeminente escolares y estudiantes rabaneros, iniciándola alumnado de las asignaturas de ‘Artes escénicas y Danza’ de 4º de la ESO y de ‘Música Activa y Movimiento’ de 3º de la ESO en el IES ‘Alonso Quijano’, con la espléndida perfomance titulada ‘Porque el Amor es Respeto’, invitando con ella a la reflexión.

Y el broche lo puso el coro del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) ‘Virgen del Socorro’, que interpretaron las canciones ‘Qué bonito es quererte así’ y ‘La puerta violeta’. También el CEIP ‘Rodríguez Marín’ y el Servicio de Atención a la Infancia aportaron diferentes composiciones alusivas al Día Internacional de la Mujer.

También hubo un recuerdo a las catorce mujeres que en lo que va de año han perdido la vida por culpa del odio machista, llamando a su erradicación a través de toda conducta diaria donde haya una diferencia por razones de género y a la necesidad también de romper los muchos techos de cristal que aún perduran.