Argamasilla de Calatrava recobró, con sentimiento, sus Fiestas Patronales

  • Emotivo, valiente y humilde pregón de la periodista rabanera Cristina Medina
  • Ruiz Valle pide hacer de las celebraciones “el mejor escaparate de lo que somos”

Argamasilla de Calatrava inició anoche sus Fiestas Patronales 2022 en honor a su patrona, la Virgen del Socorro, con un cuidado acto inaugural en el tomaron la palabra, por vez primera como alcalde, Jesús Ruiz y, de manera muy sentida, la pregonera Cristina Medina.

Fue en una noche como las de antes de pandemia, en la que no faltaron los prolegómenos del chupinazo, el pasacalles con la Agrupación Musical que lleva el nombre de la localidad y el preceptivo corte de cinta frente a la entrada ornamental del Centro Cultural.

Actos acompañados del diputado nacional Miguel Ángel González; la viceconsejera de Cultura, Ana Muñoz; el delegado de Fomento, Casto Sánchez; o ediles de Puertollano como su alcalde, Adolfo Muñiz y su homólogo de Ballesteros, Juan Carlos Moraleda.

En un plano local cabe destacar la presencia de representantes de toda la Corporación municipal; del juez de paz, Cándido Menchén; la presidenta de la Hermandad de la Virgen del Socorro, Isabel Rodríguez; o el párroco, José Manuel Medina, entre otras autoridades.

Ruiz Valle destacó en la intervención de apertura institucional que estas celebraciones septembrinas llevan a la población rabanera, tras “sumergirnos en el ajetreo inusitado de los preparativos”, a ser “el mejor escaparate al mundo de lo que somos”.

Y desde su deseo de dar “a quienes nos visitan cuanta hospitalidad ofrecemos”, agradeció a Medina, periodista y presentadora de espacios informativos en Castilla-La Mancha Media, el haber aceptado “la tarea” de pronunciar el pregón ante tantos paisanos.

El regidor también citó algunos de los proyectos del Ayuntamiento para estos meses que restan de legislatura, como un nuevo parque de calistenia, el parking público ayer abierto, renovación de redes y acerados, la renovación de la Plaza del Hortelano o los futuros espacios culturales del Cine ‘Don Quijote’ y la Bodega de Eladio.

También quiso Jesús Ruiz dar la enhorabuena y sumarse a los reconocimientos a quienes recibían los premios de los diferentes certámenes, las menciones honoríficas y, por supuesto, a quienes ostentan desde anoche el cargo de Peñeros de las Fiestas.

Entrega de premios y menciones

Primero recibió pañoleta infantil Rebeca Molina Rubio y luego fueron agasajados respectivamente con pañoleta y fajín, María del Carmen Cañamares Bravo y Eduardo Serrano López, integrantes de la Peña ‘Los Desperdigaos’.

A continuación, se entregaban los premios culturales, que en sus respectivas modalidades se han otorgado a Isidora Ruiz Gallego-Largo, Antonia Rubio Barragán, Javier García Serrano, Alfonso Sergio Barragán Rincón, Rafael Castellanos Solana, José Agustín Blanco Redondo, Francisco Escobar Ureña, Miguel Antonio García Carneros, Marcos Lozano Palacios y María Jesús Muñoz Muñoz.

Y después, el editor Julio Criado García recibía la Mención Especial a la Cultura. Los servicios de Prevención de la Dependencia (SEPAP), de Estancias Diurnas y Ayuda a Domicilio tomaron el relevo con la Mención Especial a la Solidaridad para entidades y Wenceslao Huertas Pardo, la Mención homóloga en modalidad a persona física.

Pregón escrito con el corazón y pronunciado desde el alma

Y sin más dilación, por espacio de unos veinte minutos, la emoción de niña que empuñó la pregonera con en semanas previas redactara este pregón que pronunció desde el alma, sirvió para que Cristina Medina hiciera un repaso a sus recuerdos y gratitudes.

“Quién me iba a decir a mí, la hija de Yoyo y de Mari, que iba a ser la pregonera del pueblo” reconociendo, en la humildad que le caracteriza, que, tras recibir el encargo, “me sentí pequeñita, me invadió el síndrome del impostor” hasta el punto de tentarle rehusarlo.

Pero, para bien de un auditorio entregado a la sinceridad de sus palabras, en ocasiones con valiente crítica constructiva por una sociedad más empática y amable, incluso de solidaridad ante situaciones menos agradables “para gente que sufre”, la periodista volvió a sus años de niñez, juventud y profesión, conmoviéndose en numerosas ocasiones.

A su paisanaje rabanero agradeció su amor al periodismo y a esa “tarea tan sencilla, pero a la vez tan difícil, de contarlo con cercanía, que es a lo que yo siempre aspiro”, desde que iniciara su trayectoria en el medio del cual sigue formando parte.

Concretó sus orígenes periodísticos en su niñez. “Siempre me ha gustado ‘dar el parte’ cuando iba a casa de mi familia a comer o a merendar, de la gente que iba a la tienda o de los chascarrillos que nos contaban tras largas tardes detrás del mostrador mis padres”.

Narradora de textos en teatros del colegio, del cual citó a docentes a los que guarda especial cariño, también por inculcarle posiblemente su afición a viajar y conocer otros lugares y culturas, Medina dijo que también allí, en el ‘Virgen del Socorro’, sería directora del periódico de su centro.

Sobre el escenario que tantas veces ha “bailoteado”, como integrante del Grupo San Isidro, o el Gimnasio El Zodiaco, la otrora también reina de las Fiestas, “siendo mocita” y por entonces “con todo el pavo del mundo”, reconoció haber aprendido de sus años en la formación folclórica “a amar nuestras tradiciones, nuestro folclore, nuestra cultura”.

Y también fue especialmente emotivo el momento en que compartió el recuerdo de su primera “gran exclusiva que ojalá no hubiera sido necesaria”, cuando estando de becaria en la delegación de la por entonces denominada Castilla-La Mancha Televisión, tuvo la oportunidad de entrevistar al paisano Juan Carlos Paz Soriano.

Fue el único superviviente de la explosión el 14 de agosto de 2003 en Repsol Puertollano y fechas más tardes, ya en casa, les recibió a ella y a quien fuera también su mentor de prácticas en la zona, el inolvidable Juan Ramón Levia fallecido el pasado 24 de mayo y a quien, con Cristina, el público homenajeó en sonoro y sentido aplauso a flor de piel.

Con todo, la pregonera, en la parte final de su intervención, se congratuló de la vuelta a la práctica normalidad tras lo peor de la pandemia, “dispuestos a vivir unas fiestas que nos merecemos, quizás, más que nunca”, lejos de toda incertidumbre que pueda atenazar desde el otoño.

“La felicidad la encontramos en las pequeñas cosas, que la mayoría de las veces no cuestan nada”, aseveró Medina Rodríguez, animando a disfrutar de estas fiestas con respeto y lanzando para terminar con un “¡Viva la Virgen del Socorro! Y ¡Viva Argamasilla de Calatrava!”.

Durante el acto, que fue un año más presentado por el afable Benjamín Hernández, tocaron diferentes piezas cortas los integrantes del Dúo Arpeggione, compartiendo al término todas las personas asistentes un vino de honor allí mismo.

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