Regando la paz desde el IES ‘Alonso Quijano’ a tanta infancia como sufre los conflictos del mundo

  • En la tercera campaña solidaria que promueven las áreas de Inglés y Plástica
  • ‘Save the children’ canalizará la ayuda económica de la acción ‘Watering Peace’

‘Watering Peace’ es el esperanzador lema con que este año el departamento de Inglés del IES ‘Alonso Quijano’ ha promovido, ya en su tercer año y nuevamente con la contribución del área de Plástica, la campaña solidaria con que recordar y contribuir humildemente para con quienes lo siguen pasando mal en Navidad.

Regando paz, en su traslación al castellano, es la campaña de este año dirigida a tantos miles de personas afectadas por los conflictos bélicos en el mundo, con el foco puesto en el más cercano de Ucrania y, más en particular, en toda la infancia que, pese a todo, viven y sufren estas terribles circunstancias en su más tierna inocencia humana.

Por eso, para llevar flores de esperanza regadas con gotas de hermandad y amistad desde Argamasilla de Calatrava, como ilustra el gran mural del vestíbulo, el equipo de profesoras implicadas ha contado con la amplia red y recursos de una organización de alcance internacional que ayuda sobre el terreno a niñas y niños a lo largo y ancho del planeta.

Se trata de ‘Save the children’, por la cual se decantaron desde el centro de Secundaria y Bachillerato rabanero en su alcance internacional y su afán por “garantizarles la alegría con que hemos traído al mundo a este mundo a los niños, sabiendo que su infancia luego les marcará como adultos”.

Lo dice Mercedes Valero, quien hace de portavoz a todas sus compañeras entregadas a esta acción, como lo son Rocío Linares, Isabel Ormeño, Mercedes Valero, Vari Villar y María José Pérez, quienes junto a demás colegas docentes se articulaba toda una semana solidaria que ha alcanzado a toda la comunidad educativa.

“Solidarios tenemos que ser del 1 de enero al 31 de diciembre, pero necesitamos resaltar en algún momento que es necesario acordarse de todas esas personas que, estando a nuestro lado, parecen invisibles”, apunta Valero en referencia a las dos anteriores ocasiones en las que ya alcanzaron a un colectivo de Argamasilla y al volcán de La Palma.

“El lema va quizá más relacionado con la guerra, pero si lo miramos bien, ‘Watering Peace’ no alude sólo a esa guerra de bombas y cañones, sino también a la paz interior que da estar alimentado, que da tener una cultura, que da tener una sanidad. Y pensamos que si estábamos en un centro educativo, los eslabones quizá más desfavorecidos en las guerras, en los problemas sanitarios, en las hambrunas, son los mayores y los más jóvenes”, apostilla esta docente.

Por eso, primero se informó al alumnado acerca de las razones de la cuestación de este año y de su destino para, posteriormente, recabar donativos a razón de un euro la flor o la gota de agua del mural. “Si nos fijamos en el cartel, esa regadera que contiene la paz, esa agua vital que lleva a esas flores que nacen con esa agua vital, representan la paz”.

Mercedes y el resto del equipo son conscientes de que “es un momento duro en nuestra sociedad, que lo estamos pasando también mal, que muchas familias ya no tienen ese poder adquisitivo que tenían, pero sí hay que resaltar y con letras luminosas, que siempre, siempre, hemos recibido el apoyo y el cariño de todas las familias”.

Incluso como anécdota cuenta como una niña, entre su familia, ha conseguido 25 euros “poquito a poco”, lo cual se traduce en que “vivimos en un pueblo solidario, que entiende la necesidad ajena y que intenta ayudar” y aunque “obviamente las cantidades no son elevadísimas en tanto en cuanto estamos en un centro que no es muy grande ni tampoco es una población con millones de habitantes, es grande la solidaridad y el corazón aquí”.

Más de un centenar de euros ha sido finalmente la cuantía recabada antes del cierre vacacional del centro, con que ‘Save the children’ lo destinará según necesidades. “Nosotros les hablamos de Ucrania, pero a lo mejor estamos focalizando y se nos pierden otras necesidades”, reconoce Valero quien, a modo de ejemplo, cita Afganistán como otro conflicto ya en el olvido.

“Lo que sí queremos es que vaya a los niños, a una parte de la sociedad damnificada, pero que además, sin comerlo ni beberlo se ha encontrado esto” y que pueda canalizarse, por ejemplo, en juguetes. “Los adultos tenemos la obligación de garantizarles su infancia para que sean los más felices posible”, en analogía a la película ‘La vida es bella’.

Una acción y unas motivaciones y una participación en la que “cada euro entregado multiplica su valor económico en este contexto de dificultad y crisis”, que valora por tanto enormemente el Ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava a través de su concejala de Educación.

“Es del todo loable lo que de cara a estas fechas de Navidad mueven quienes, más allá de su responsabilidad de enseñar a nuestro alumnado las materias respectivas, promueven en solidaridad y ayuda al prójimo que no las puede disfrutar en plenitud y, ante eso, no tenemos otra que darle nuestros aplauso y reconocimiento”, apostilla Ana Belén Sáez.

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